que si quería que volvieras?
Lo que quería era
que jamás te hubieras ido,
que pensaras en mí, en ti,
en todo lo que pasamos,
en todo lo que vivimos,
pero tú, así lo quisiste,
así lo has decidido.
Te quiero y te he querido,
como no tienes idea,
como jamás te han querido, ¡Y lo sabes!
Eres consciente de lo que has recibido
y por eso has regresado,
porque al final te has dado cuenta
que no era lo que esperabas,
que elegir mal no te ha funcionado.
No me arrepiento del amor que di, ¡No!
lo necesitabas,
que te amara de verdad,
que el interés por ti fuera genuino,
del ¿Cómo estás?
el ¿Ya te tomaste tu medicina?
el ¿Ya comiste?
¿Cómo te sientes?
El: “Aquí estoy
para cuando quieras platicar
o quedarnos en silencio, si así lo prefieres”.
Del: ¡Cuídate, te quiero!
Que las caricias fueran dadas con deseo,
que hacer el amor
fuera más allá del simple sexo.
No, no me arrepiento, ¡No!
Ya supiste que era tener un amor real,
uno que estaba dispuesto a todo
y ese ‘todo’ por ti arriesgar,
incluso a dar la vida,
a perder el alma, uno que te amaba en libertad,
desaforadamente cuando despertabas
mi lado oscuro, mi perversión,
uno que te amaba con intensidad...
Y te aseguro,
¡Que eso jamás vas a olvidar!
Te quité los miedos
y abrace tus inseguridades,
dejé de ser el héroe
para convertirte en la mayor de mis prioridades,
para convertirme en el, villano,
el ladrón convicto de tus insomnios
y aquellas noches de soledad,
de ansiedad, que parecían interminables.
Pero hay momentos
en los que uno tiene que elegir
lo que quieres o lo que te hace bien,
y aunque irónicamente
tú estés en medio de ambas,
hay partidas que no se olvidan
y despedidas que no deben regresar,
Y tú acá, aún dueles tanto,
tanto como aquella tarde
en la que me dejaste con las manos llenas,
llenas de mis propios pedazos...
¿Qué si quería que volvieras?
¡No voy a negarte!
Tenía tanto para dar,
para entregarte.
Pero tú,
todo eso lo mataste.
—Paola Maldonado/Gustavo Caos
(Lunes 21 oct. 2024)